domingo, 30 de octubre de 2011

Los indignados de Londres aprietan a los clérigos anglicanos

Los indignados de Londres están, desde días atrás, acampados ante la catedral anglicana de San Pablo. Son una colonia de tiendas de campaña que afean aquella iglesia que solamente se cerró durante la II Guerra Mundial. Y, ahora, ha vuelto a ser clausurada.

Durante estos días un clérigo anglicano con un cargo importante en la catedral londinense ha deseado darle la razón a los indignados y esto le ha supuesto dimitir de su cargo. Ayer el mismo obispo anglicano no sabía como salir de esta situación. La iglesia ha vuelto a ser abierta, pero se nota cómo el anglicanismo no ha pasado por la experiencia de la teología de la liberación, que ya sufrió la Iglesia Católica durante largo años, quedando aún algún coletazo por ahí.

El anglicanismo no sabe cómo ponerse o quitarse de allí a los acampados. Las mismas palabras que salen de las bocas de los clérigos anglicanos son contradictorias entre ellos mismos. Su impoluta organización catedralicia se ha ido desmoronado hasta el día de la fecha.

No deseo a ninguna confesión religiosa que los indignados de su país les ocupen las puertas de su catedral más importante. Pero noto que los anglicanos no tienen argumentos, carecen de iniciativas para o ponerse u oponorse a los indignados. Están hecho un verdadero lio.

Quien desee conocer la noticia entera dejo el enlace:

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/10/30/internacional/1319977687.html

Espero, deseo y rezo para que los anglicanos, tan valientes y adelantados en tantos aspectos jerarquicos internos, den con la tecla para desarmar a los indignados allí acampados y se solucionen los problemas. Pero muchas veces es bueno que la Iglesia Católica haya tenido fuertes crisis como la teología de la liberación para tener la llave en sus manos ante situaciones similares a la de los indignados acampados.

Tomás de la Torre Lendínez

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